viernes, 20 de septiembre de 2013

Madrid



Madrid, esa ciudad que nunca duerme. He encontrado la fuerza de su esencia.

Pese a que tiene millones de habitantes, tan solo unos pocos son nativos. Su gran mayoría, los que sienten esa esencia son los que forman el verdadero Madrid; el Madrid urbanita del centro.

Esos miles de habitantes, no son habitantes fijos. Todos vienen y van. Unos vienen por una semana y otros por un mes. Los más afortunados están por un largo periodo de tiempo.

Durante ese periodo que permaneces, puedes disfrutar de sus calles, de sus comercios, de sus lugares de descanso y, sobre todo de su aroma a gran ciudad.

Es una ciudad que está en constante cambio y, cuando coincides con alguna persona especial, tan solo puedes dar las gracias por haber coincidido el tiempo más corto que quede para uno de los dos. Sin saber muy bien si tus conocidos se quedarán un mes, una semana,... o serás tú el primero en marcharte. Debes saber disfrutar de la coincidencia.

Madrid, te enseña a vivir el momento, porque hoy estás caminando por estas calles llenas de gente, con sus diferentes vidas y momentos de permanencia, pero mañana quizás sea tu último día en la ciudad o el del ser querido que tienes cerca (antes de marchar hacia un nuevo destino). Da las gracias por haberte cruzado a esa persona y por haber compartido esos momentos; porque así lo ha querido Madrid.

En cuanto a mi respecta, no se cuanto estaré, solo se que hay que aprovecharlo y, por el momento me quedan unos cuantos meses por delante para disfrutar de Madrid.

¿Con qué gente coincidiré?

F.B.

No hay comentarios:

Publicar un comentario